Sobre La Colonización de Cisjordania que Continúa Ahora con Donald Trump, a Propósito de…

“Ya no tenemos las manos atadas”

Así comienza Israel una nueva jornada de construcción de colonias en territorio palestino ahora bajo la venida del recientemente electo presidente de los Estados Unidos Donald Trump, quien en el último tiempo ha fortalecido sus lazos con el sionismo y recuperado parte del ánimo que se perdió con la anterior decisión de Obama de no vetar a la ONU y su resolución internacional que condena los asentamientos, considerándolos ilegales.

Si bien, el apoyo de Estados Unidos a Israel ha sido una constante histórica, la mencionada decisión de Obama de no interferir en la resolución cayó como un balde de agua fría en las autoridades israelíes el pasado diciembre, quienes se sintieron interpelados desde un flanco al que no acostumbraron nunca contener y que abría al mundo una cierta esperanza de discusión en un tema donde existen opiniones bastante acaloradas pero infructíferas. En cambio, ahora, la geopolítica está volviendo al sitio cómodo acostumbrado y esta vez, con un poder tras bastidores aun más poderoso de la mano de Trump y su círculo íntimo de asesores ligados al judaísmo.

La estrategia de visualizar al estado israelí como un ente difamado al que hay que otorgar el “respeto que se merece” ahonda en la nueva retórica de quien, amparado en una derecha alternativa que condena al migrante (pero en ciertos sectores, excepto si es judío y con dinero), restablece las anteriores relaciones rotas, contradiciendo una vez más al derecho internacional y las convenciones que justificadamente repudian a Netanyahu y su constante en considerar Cisjordania como un territorio del cual Israel tiene todo el derecho de usar para sus propósitos. Actos como evaluar el traslado de la embajada de Estados Unidos desde Tel Aviv hasta Jerusalén o  decir desde el primer minuto post-abstención que “esperen hasta el 20 de enero (fecha de su inicio en el cargo)” son referentes del esfuerzo del hoy mandatario estadounidense de blindar a Israel más que nunca de las críticas internacionales y de aquellos sectores en el cual confluyen las ya clásicas acusaciones de antisemitismo (pero que en el electorado de Trump, irónicamente, son empíricamente comprobables, expresados en los grupos supremacistas blancos o en otros grupos asesores).

Que Estados Unidos “haga lo mismo de siempre” no debería de sorprender, pero lo que ahora resulta tragicómico es que existiendo una fuerte comunidad (judeo-americana) dentro del mismo país, que está gozando del privilegio comunicativo de no ser interpelado como etnia o religión, quede ahí mientras que otros grupos étnicos o religiosos con los cuales convive en Estados Unidos (país de inmigrantes) están siendo víctima de notorias difamaciones y actos xenofóbicos y racistas por parte de Trump y su administración (ahora siendo la autoridad estatal), quien no ha escatimado recursos comunicativos en dejar en claro lo que piensa de los latinos y de los grupos multiculturales en general. Es una vejación que ocurrirá con más fuerza a medida que la administración Trump avance (desde la supresión de la página de la Casa Blanca en Español hasta cuatro años más) y desarrolle las planificaciones que fueron expresadas durante su campaña, que tuvieron el visto bueno y fueron asesoradas al detalle también por parte de personas pertenecientes a un grupo étnico diferente al del blanco protestante anglosajón, pero que hoy no está siendo difamado ni discriminado por él, sino todo lo contrario.

Dentro de ese escenario, debería existir una pronunciación tajante por parte de esta misma comunidad contra las políticas xenofóbicas aplicadas a las comunidades migrantes y que atentan contra el punto de vista multicultural, poniendo en jaque a un segmento importante de la población estadounidense. Ha comenzado una persecución abierta, que hoy solo recibe críticas ácidas de un segmento elitista y “politicamente correcto”, ahogado en una imagen pública que la condena con revanchismos y espera poner sus ideas en práctica, apelando a la expulsión de los latinos tal y como ocurrió antes en aquel influido pueblo alemán de 1936 hacia quienes, en su momento, dominaron el mundo técnico-profesional germánico y que hoy deberían dar una respuesta al respecto, que haga justicia a su presunta búsqueda histórica de aceptación y no-discriminación.

De no hacerlo, el mismo revanchismo ante lo “politicamente correcto” podría tomar el derecho de hacer referencia ante esta actitud pasiva y hermética que pudiera estar mostrando la comunidad judeo-americana en general y ser vilipendiados por ello. Hoy comienza a estar fuera del contexto la hipersensibilidad acusada por la misma alt-right y resultaría contraproducente para una comunidad que intenta blindarse constantemente de las referencias del mundo gentil el desaparecer aquellas normas que mantienen fuera de la órbita las acusaciones de apartheid y otros desenlaces hacia el pueblo palestino.

Esta encrucijada tiene una fácil solución, apoyar lo que éticamente corresponde y condenar las acciones de Trump, indiferentemente del lobby que aplica para continúen anestesiados de la realidad, claro, si es que quieren y son lo suficientemente valientes, en reconocer sus errores como también su papel dentro de la política del hoy mandatario. Porque de algo es seguro, si no somos nosotros, serán los pueblos.

la onu y su doble personalidad en el conflicto del medio oriente

Hace poco vengo sabiendo que la onu, como organización compara al sionismo con las politicas genocidas de hitler o las del gobierno japones a principios del siglo xx. Pero aun así ellos no han movido ningun dedo por salvar a los miles de inocentes que la infame fuerza militar israeli ha matado y herido. La desmedida fuerza militar en gaza no se compara a ninguna otra en decenas de años y, sin embargo, la politica genocida de israel sigue intacta gracias al apoyo de los estados unidos (con obama) y el resto de organizaciones (nombremos ONU y FMI) quienes son los grandes beneficiados con esta masacre.

los fabricantes de armas israelís hoy van a tener un empujoncito para contrarestar la manipulada crisis económica, claro que a costa de los niñxs y adultos palestinos asesinados impunemente. Es una lastima que organizaciones como esta hayan estado al tanto de esto y de otras situaciones delicadas (como en ruanda) y no hayan sido capaces de ponerse los pantalones largos y ayudar, pero que podemos esperar del organismo favorito del pais mas poderoso del planeta?