¿Necesitamos Lucir Nuestra Solidaridad?

Hacer del voluntariado un escaparate, un pasatiempo de ricos o una oportunidad de hacer currículo jamás acabará, ha sido una constante por décadas y quizás jamás desaparezca.

Al respecto, cuando se trata de un mega incendio como el que afecta a Chile en estos momentos, las ganas de ayudar y visualizarlo a los demás para ganar atención, respeto o estatus pienso están de más, aunque entiendo su función en una generación que depende mucho de su relacionador público interior para mantener sus comunicaciones en alza y su vida de superficie llenas de emojis positivos y frases hechas. La verdad, es que no me atrevo ahora a juzgar que, siendo el fin discutible, los medios llegan y las familias pueden verse beneficiadas…

Pero es la cosificación la que termina por justificar un intento por construir una nueva moralidad de la ayuda, como si la moneda de cambio exigida fuera exponer la imagen de los ayudados (como los nuevos nobles salvajes) para fines completamente narcisistas y así recuperar lo que se pierde (económicamente hablando) realizando voluntariado. Hoy mi imagen es una inversión que se gana a través de las experiencias que gano, “ayudando”. No es mi ascetismo el que gana, sino mi cartera de “amistades” o mi “respeto público”.

Eso quebranta la dignidad de la gente.

No porque aquello ocurra, porque el respeto o el estatus llegan de alguna forma igual, no somos ilusos para pensar en una vida de caridad forzada. Pero la diferencia está en que aquella actitud anteriormente mencionada es deliberada. El fin de la ayuda es el respeto o el estatus en sí mismo, corremos el riesgo de cosificar a otros mediante ese trato, que se expresa y se externaliza hacia los ayudados. Aquellos lo notan, pero por educación o pragmática guardan el silencio respectivo para no parecer malagradecidos, convirtiéndose es una situación más bien forzada. Nadie se siente bien notando que existe un interés de por medio en explotar una situación de emergencia (tu vivencia y tu grado de poder como referente, como “damnificado”, para provecho propio).

Lo puedo ver en los políticos que aprovechan sus descargas para potenciar referentes.
Lo puedo ver en comunicadores sociales que quieren rol y protagonismo a toda costa
Lo puedo ver en supuestos disidentes con actitud pasivo-agresiva, que le dicen “no” a toda propuesta pero no elaboran las suyas propias.
Lo puedo ver en aquellos que filman sin pudor las lágrimas de quienes perdieron todo con fines morbosos

Pero lo veo en nosotros, la sociedad, quienes en una buena porción cometemos el error de convertir en un zoológico al otro bajo pretexto de visualizarlo en la contingencia. Eso es lo más preocupante.

Aun así no necesitamos estampitas para asegurarnos un poco de humildad, a medida que compartan espacios mutuos de conocimiento, de realidad, podremos notar que existe un potencial de cambio social palpable al cual no podemos darle la espalda pero que no justifica su explotación.El conocer la realidad lejana de un grupo de población el cual tuvo que arreglárselas solos por años es el sentido más digno de lo que hoy conocemos como construcción de comunidad. Evitemos alumbrar la solidaridad como fin en sí mismo y evitaremos también escupir en la cara de quienes merecen una construcción digna de comunidad.

 

 

 

 

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El Año Nuevo Triste de Curanilahue

(Noticia elaborada a partir de otra noticia previa de Radio Villa Francia
http://www.radiovillafrancia.cl/ffee-de-carabineros-impide-que-familiares-se-encuentren-en-ano-nuevo-con-mineros-de-la-mina-santa-ana-de-curanilahue#sthash.CQRNU9ek.QEzBLSXP.dpbs)

Como todos los comienzos de año nuevo, la algarabía y felicidad se curte en las caras de aquellos que celebran el comienzo de una nueva época cada medianoche del primero de enero, ocasión significativa y dotada de una fuerte carga simbólica donde nuestros seres queridos se estrechan en distancia; nos abrazamos, llamamos por teléfono o por Skype, hacemos a un lado posibles diferencias e invocamos a la mejor de las buenas suertes para no darle tregua a una expectativa de que este, el próximo año, va a ser peor que el otro…

Cosa que sin embargo no sucede con los trabajadores de la mina Santa Ana de Curanilahue, quienes por decisión propia decidieron organizarse y luchar por mejoras laborales a cientos de metros bajo tierra y también bajo la mirada vigilante de la intendencia del Bio-Bio, quien, a diferencia de la navidad pasada, prohibió a sus familias ingresar a ver a sus esposos y padres para pasar las celebraciones, como casi todos de nosotros hicimos.

Si bien las causas esgrimidas por la intendencia se basan en la protección de los niños que pudieran ingresar a la mina, no aplicó el mismo criterio cuando se celebró la navidad . ¿Qué pudo cambiar entonces?  ¿por qué argumentar justo ahora?. No creo que la navidad haya sido una época de “dejar pasar” bajo el riesgo de que la gente que está al pendiente de la noticia acusara una evidente falta de humanidad por parte de la autoridad porque, en realidad, nunca ha dejado de serlo. Dejar sin compartir a una familia un 1 de enero es un aviso de golpe de la autoridad contra un acto legítimo de desobediencia civil, en un nuevo comienzo del año es el gobierno quien destina desde el inicio a FF.EE a mantener el orden mientras los noticieros oficiales evitan cubrir el suceso, porque prefiere justamente mantener el orden y seguridad de su propia gestión (al que él le importa) que de las personas que decidieron internarse a la mina y representan, en este caso, a los trabajadores del rubro minero.

Cuando un organismo con poder (sea individual o colectivo) habla de “orden” o “seguridad” siempre esconde algo implícito detrás sobre aquello que desea ordenar, el cual es un propósito subjetivo pero transmitido hacia el resto como objetivo, como lo que debe ser por definición y como primer imaginario de referencia. En este caso, el orden y la seguridad de los trabajadores no es cuestión, ni su orden psicológico ni mucho menos el laboral, donde no se ha demostrado clemencia alguna salvo seguir mirándolos contemplativamente cómo un grupo de mineros que decide encerrarse del mundo SOLO bajo su propia voluntad y con cierto sentido de movilización, antemano tachado como incorrecto y aprotocolar. Si somos lo suficientemente seres humanos y empatizamos, sabremos que detrás de cada minero se esconde una historia familiar y comunitaria de dificultades ocasionadas no solo por el arduo trabajo físico que significa laborar en una mina, sino también una realidad laboral administrativa que lo sumerge en otra fosa, la cual es mucho más difícil de transformar por ser inherente al ambiente psicológico de quién trabaja ahí y que no es tangible pero existe. Tal fosa es producto de un proceso de organización laboral y como tal, solo es posible transformarlo si la comunidad que la estructura y convive en ella se organiza y decide cambiarla.

Es por eso que ocurren estas circunstancias, porque cuando un trabajador intenta organizarse y transformar la realidad penca que rodea su vida laboral (y que es una parte significativamente temporal de su vida) ocurren estas vejaciones que en Chile siguen siendo comunes e incrédulas. En este caso, que una persona que se sumerge en el fondo (del fango) de la tierra para luchar no pueda ver a su familia también ejemplifica otro tipo de concepto del orden que se está aplicando ahora mismo. No solo se trata de salvaguardar propiedad privada, se trata de llegar a controlar ese aspecto de la vida cuando en la vulnerabilidad de todo ser humano que lucha, se restringe al mismo a no poder ver a sus hijos, a su familia, ¡a ese grado de orden se está llegando en Chile cuando de derechos laborales se trata!.

Es un año triste para el mundo laboral en Chile porque comienza ejemplificando la bajeza a la que puede llegar un ser humano que representa al gobierno, bajo la excusa de protección de un orden tomando en consideración a los niños solo cuando les conviene hacerlo (y como han venido haciendo otros colegas suyos, institucionalizando el maltrato con el Sename y otros organismos). La palabra de un burócrata que aboga por un sentido común que no fue dialogado por personas que han pasado una vida entera trabajando en un entorno donde pueden discernir empíricamente de su seguridad demuestra efectivamente esa falla comunicativa constante. ¿Pero es culpa de los trabajadores? ¿seguirá siéndolo en esta época llena de conceptualizaciones acerca de los grupos de trabajo?.

En un Chile que se levantó para sacar a la superficie a otro grupo de mineros y visualizado positivamente por el mundo entero gracias a eso no puede menos importar su demanda bajo acusación de exponer al riesgo a sus familias cuando desde siempre lo estuvieron (por causas que no conciernen en responsabilidad a los trabajadores, como se trata de hacer ver sino gracias a las políticas laborales y la continua gestión de la intendencia del Bio-Bio). De nuevo, insisto, esa excusa manifestada es circunstancial y puede por momentos parecer más razonable en tiempo presente pero el análisis histórico y psicosocial no perdona porque es medible, testeable, y da luz de una circunstancia de vida que no merece nadie y que presenta en la piel la misma inseguridad de la que dicen preocuparse. El discurso se combate con un discurso mejor elaborado que ejemplifica cuánto poder es capaz de aplicar el trabajador cuando es capaz de organizarse por cambiar su presunto destino. Por eso, ante la vejamen de un gobierno circunstancialista lo que corresponde es empatizar, empatizar por aquellos que voluntariamente demuestran hasta donde se es capaz por lograr un poquito más de dignidad, ¡sin lástima de por medio!.

SALUD Y PUÑO EN ALTO!

musica en una carta

hoy me enteré gracias a un amigo que música, la niña que empapo a la ministra de educación y que hoy es el chivo expiatorio de todos los malditos políticos de este país (incluyendo ministros), había sido defendida a traves de una carta hecha por un documentalista sobre la “revolución pingüina “. Un acto de valentía puesto que muchos de sus colegas eligieron el periodismo fácil y encasillaron a la niña como terrorista, falta de respeto a la autoridad y otras escusas para volver llamativa la noticia y dejar a la ministra como una maternal política. (si se hubiera muerto sería la mama del pueblo)

El contenido de la carta, lo podrás ver en kaos en la red: has click en el link para leerla

pero yo quiero argumentar hacia otro lado, al lado de que muchos políticos de este pais en especial locos como pablo zalaquet (perdon si lo escribi mal) que han abusado de su estatus (las cosas como son) como político y han hecho en forma reiterada la desacatez de lanzarse encima de una niña de 14 años para obtener fama y cuoteo político. Eso es asqueroso, eso es maltrato infantil.

hoy en el noticiaro del mal menor de la television chilena (redTV) zalaquet o como se llame. Como si fuese un acto rutinario empezo con su show acosando a la niña con que debe ser expulsada y que el mismo iria a donde los directores del dario salas para que expulsaran a la niña. Que ella debe pedir disculpas por lo que hizo y merecer una sanción. Y como no lo ha hecho (el dijo esto) debe ser sancionada (miren como hace uso de falacias) por no respetar la autoridad. Y luego no supe más, pues apagué la tele de lo sulfurado que estaba.

a todos los bastardos opus dei como el, que no tienen una notoriedad política, es más, la buscan y se afirman de ella como parásitos. A tod@s (lamentablemente tb hay mujeres opus dei-udi) esos son los que hay que expulsar de la política más que nadie, a todos los que acosan y maltratan a una niña que rompió un esquema en la forma en que nos hacemos notar. Y que lamentablemente nosotros lo vemos de forma tan superficial.

señor zalaquet o como te llames, estoy seguro de tu persona que si ella lo hubiera hecho en dictadura tu hubieras dicho lo mismo sabiendo que pinochet lo mas seguro que haría sería fusilarla. Tu conservadurismo comparado al común de la gente es digno del señor escribá. Felicitaciones

además, políticos de mala monta, un monton de personas que contribuyeron al mundo lo hicieron igual. Les suena gandhi, nelson mandela, rigoberta menchú, malcom X, los jóvenes de tiamment, la francia libre, martin luther king, todos estos “heroes” como comunmente ustedes llaman “atentaron contra la autoridad”.

hay un montón de organizaciones sociales, estudiantiles y mundiales (unicef, unesco, anmistia internacional) que van a protejerla de las manos inescrupulosas de políticos como tu o como tant@s que han acosado hasta el cansancio de musica. Si pillan a tus hijos consumiendo droga ten por seguro que no les vamos a pedir que los expulsen por eso. o si tomaron alcohol, o si se tiraron a una compañera o si llamaron paco a un carabinero. Nosotros a diferencia de ustedes tenemos tolerancia, tenemos compromiso, tenemos los pantalones bien puestos y ustedes….. me dan lástima, Veanse a si mismos en los canales del extranjero. Quienes por cierto, se ríen de nosotros por criminalizar y magnificar esta noticia, bien hecho por ellos.

Que lamentable tambien que hayan dicho que no demandaron a la niña, porque si lo hicieron, nido de mentirosos.

sin importar lo que haya hecho, sin importar si estuvo bueno o malo, no deberían ser tan bastardos como para lograr fama y cuoteo político acosándola y amenazándola. Pero bueno… la gente cambía.

lee tranquilamente la carta y saca tus propias conclusiones,.

saludos